La pregunta recurrente: ¿cuánto va a ser?
Vamos al grano. Un cambio de cerradura en una puerta blindada se mueve en una horquilla muy amplia. Los precios van desde algo más de 100 euros hasta superar los 500.
Cambiar la cerradura no significa siempre lo mismo.
El precio final depende de la pieza exacta que sustituyamos, el nivel de protección que busques y el momento del aviso. No cuesta igual ir a las tres de la tarde de un martes que a las cuatro de la madrugada de un domingo.
Como profesionales, te recordamos que estos precios son siempre orientativos y no vinculantes. Desconfía de quien da una tarifa cerrada por teléfono sin ver qué tienes montado. Es como pedir presupuesto al taller diciendo solo que el coche hace un ruido raro.
No es lo mismo el bombín que la cerradura entera
Este es el punto clave del presupuesto. La mayoría de las veces nos llaman diciendo que quieren cambiar la cerradura por pérdida de llaves. En realidad, se refieren al bombín.
- Cambiar el bombín: Sustituimos únicamente el cilindro central, la pieza donde metes la llave. Es una intervención más rápida y económica. Si el mecanismo funciona bien pero necesitas llaves nuevas o un sistema antibumping y antiextracción, esta es la solución.
- Cambiar la cerradura completa: Implica sacar todo el engranaje embutido en la hoja de la puerta. Lo hacemos cuando la caja central está rota, los pestillos fallan o el modelo es tan antiguo que ya no admite cilindros modernos.
Si las barras y los pasadores deslizan con suavidad, cambiar la cerradura entera supone un gasto innecesario.
Desglose de un presupuesto de cerrajería
La factura se divide en partes muy claras.
El material: la base del importe
Aquí se abre el abanico. Un bombín básico cuesta unas decenas de euros. Uno de alta seguridad con protección antibumping, escudo antitaladro, puente reforzado y llave controlada multiplica esa cifra.
En la furgoneta llevamos gamas variadas para adaptarnos a cada puerta.
Las marcas de alta seguridad tienen un coste superior justificado por la robustez de su aleación. El bombín es el cerebro del cierre. Merece la pena invertir ahí. Un buen cilindro en una caja de cerradura normal frena más ataques que un bombín malo en el mejor mecanismo del mercado.
La mano de obra y los imprevistos de la madera
Un cambio de perfil europeo estándar se hace rápido. Pero en nuestro oficio, que todo encaje perfecto a la primera es una rareza.
A veces nos encontramos con tornillos de fijación pasados de rosca o escudos acorazados bloqueados. Otras veces la madera ha cedido, la puerta ha bajado y la cerradura nueva roza en el marco. Fresar el cerradero o adaptar la chapa añade tiempo de trabajo.
Sustituir una cerradura completa exige más mano de obra. Toca retirar los herrajes, desatornillar el mecanismo antiguo, encajar el bloque nuevo en la mortaja y comprobar que los bulones cierran sin forzar.
La tarifa de urgencia nocturna o festiva
No cobramos igual un aviso planificado para el jueves por la mañana que un servicio urgente porque te has quedado en el descansillo de madrugada. Trabajar fuera del horario comercial, en pleno fin de semana o en día festivo, incluye recargos por nocturnidad y atención inmediata.
Las obsoletas cerraduras de borjas
Si tu llave es larga y termina en una varilla con paletas dentadas, tienes una cerradura de gorjas o borjas. Se instalaron muchísimo en Bilbao hace unos años. Ahora sabemos que resultan vulnerables a ganzúas modernas como la «magic key».
Nuestra recomendación técnica al verlas es sustituirlas.
La conversión a perfil europeo es un trabajo mayor. Obliga a instalar una cerradura nueva compatible, colocar un escudo protector macizo y tapar los huecos antiguos con embellecedores. Supone más material y más horas de taller a pie de puerta. A cambio, el salto en seguridad resulta abismal.
¿Puedes comprar la pieza y que la instalemos nosotros?
Poder, puedes. Pero los cerrajeros no lo aconsejamos.
El primer escollo es la compatibilidad. Existen cientos de cajas con distintas medidas de aguja y diferentes distancias entre los ejes de la manilla y el cilindro. Es facilísimo equivocarse de referencia al pedirla por internet.
El segundo problema viene con las garantías.
Si aportamos nosotros el herraje y lo montamos, respondemos por el trabajo completo. Si traes tú la caja y a los dos meses se atasca, resulta imposible determinar de un vistazo si falla por defecto de fábrica o por un descuadre de la hoja. Lo que ahorras comprando tú el mecanismo te lo gastas adquiriendo un segundo modelo al descubrir que el primero no sirve.
La seguridad de la puerta principal
El precio pesa en la balanza. Sin embargo, al manipular el acceso principal de la vivienda, buscas dormir con tranquilidad.
El presupuesto que recibas tiene que desglosar la mano de obra y especificar claramente las características técnicas de la pieza. Pregunta qué protecciones exactas incluye el cilindro antes de dar el visto bueno. Un cerrajero que conoce su oficio te explicará los detalles técnicos sin rodeos frente a tu propia puerta.